Deja un comentario

Emotivo homenaje de Valderrama en el Price

Juan Antonio Valderrama, hijo de Juanito Valderrama, quiso dedicar la noche a los “sonidos blancos del flamenco”, en la segunda jornada del Festival de flamenco Caja Madrid que tiene lugar en el Teatro Circo Price. Quiso recordar una corriente que en su momento tuvo mucho éxito, quizás por ser más amable al oído. Valderrama demostró que conoce la raíz de la que procede. También que tiene una gran voz, muy similar a la de su padre, que se sostiene sobre todo en la profusión de melismas en los tonos altos. Fue un recital emotivo, con un público entregado al recuerdo de otros tiempos.

Empezó acompañado de un grupo compuesto por la guitarra de Daniel Casares, el piano de Laura de los Ángeles, el chelo de Rafael Domínguez, el contrabajo de Alberto Román y el violín de Alejandro Álvarez. Valderrama hizo en su interpretación, una canción flamenca basada en los palos que acometió, que pasaron por la farruca, la seguiriya, una taranta, un homenaje a Manuel Vallejo que incluyó una letra por seguiriya, otra por saeta y un recitado, guajira, fandangos y romance por soleá. Se le perdió el compás por el camino, una lástima que con la orquestación no se oyeran palmas y el sonido del cajón quedase diluido en la melodía. Fue una interpretación sentida, pero la modulación fue muy similar en todos los cantes, con fuerza en el arranque, y una voz suave en los tonos más altos. Le falta a Valderrama, que se lució en los cantes de trilla porque fue capaz de romper esta tendencia, una mayor precisión en las notas más bajas y en los cierres de los cantes.

Sin duda el momento más emotivo fue el cierre, en el que cantó un romance por soleá en el que sonó la voz de su padre, y después El emigrante, que puso al público en pie.

Además, Valderrama quiso homenajear a Morente haciendo uno de sus cantes más populares junto al cantaor que abrió la noche, el madrileño Paco del Pozo. Ambos hicieron La estrella, en una interpretación más o menos improvisada, según explicó él mismo. Del Pozo, que coincide con Valderrama en ser madrileño, hizo un recital breve, con unos cantes básicos: malagueñas, caracoles (que, según dijo, quiso interpretar por referirse su letra a Madrid) y soleá. Del Pozo se mueve cómodo en los tonos medios, gusta de alargar los tercios y ejecuta los cantes de una manera correcta, quizás un poco teatralizados de más. Le acompañó a la guitarra, con un toque impecable, Antonio Carrión, y a las palmas Rafael Peral y José Salinas.

Y entre ambos cantaores hubo momento para el baile, unas pinceladitas de Carmen la Talegona por alegrías, cante clásico muy bien ejecutado, y adornado con mantón, y el Güito, que hizo unos pasos en una soleá reposada, muy centrada en la pose, y con apenas unos toques de zapateado.

(FOTO: EFE)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: