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Costumbrismo minimalista

Lo que Javier Barón y Esperanza Fernández trataron de hacer anoche sobre las tablas del Lope de Vega fue una suerte de estampa costumbrista sevillana, pero modernizada, y acaso, minimalista. La obra, Arrabales (estreno absoluto dentro de la programación de la Bienal de Flamenco de Sevilla), pretendía ser un reconocimiento a esos lugares oscuros y de gentes pobres en los que nació el flamenco y resultó como una colección de estampas sevillanas.

Con una puesta en escena sencilla, la propuesta en lugar de reivindicar el flamenco más espontáneo y más fresco, del que los dos protagonistas son excelentes representantes, encorsetó a los artistas en una serie de escenas deslavazadas, sin aparente conexión, y salpicadas de flamenco pero también con otros agentes, como la copla o las marchas procesionales. Todo hilado eso sí, con la maestría de un gran guitarrista, Salvador Gutiérrez, que siempre sin reclamar ningún protagonismo, pero siempre ahí, llevó el espectáculo con su guitarra sin más apoyo musical que el cante y la percusión de José Carrasco.

En el escenario se fueron alternando cante y baile y apenas coincidían ambos en escena. Primero las malagueñas de Esperanza Fernández, de un cante reposado y clavado en los bajos, respondidas por los abandolaos del Premio Nacional de Danza 2008, que eran todo lo contrario: baile vibrante, rítmico. Y así seguiría el espectáculo, una suerte de pregunta respuesta del baile, que a veces iniciaba uno y otras el otro. Así fue la marcha y martinete (con saeta incluida), iniciada por el toque de corneta y rematada en el cante de Fernández, o en las Bulerías del fuego fatuo, que supuso casi un fin de fiesta apresurado con pataítas de la cantaora y Bobote. Los diálogos, en cualquier caso, dejaron espacio a los solos, como la versión de Tatuaje en la voz de Fernández y en medio, casi como una suerte de cortinillas cinematográficas, Bobote jugaba con las luces y las sombras para hacer sus boboterías, con chispa y acierto al compás.

Ya casi al final, con los protagonistas entrados en calor, llegó lo que todo el mundo estaba esperando: la explosión de baile de Javier Barón, por soleá primero y alegrías después, llevados por la explosión en la garganta de Fernández, que demostró en estos cantes que el flamenco por derecho es lo que mejor sabe hacer con una voz que pocos tienen.

FICHA ARTÍSTICA
Arrabales. Javier Barón y Esperanza Fernández. Teatro Lope de Vega. Bienal de Flamenco de Sevilla. 26 de septiembre de 2012
Baile: Javier Barón
Cante: Esperanza Fernández
Guitarra: Salvador Gutiérrez
Percusión: José Carrasco
Palmas: Bobote
Corneta: Joaquín Eligio Brun Kini Triana
Dirección artística: Javier Barón, David Montero
Coreografía: Javier Barón
Dirección escénica: David Montero
Composición musical y arreglos: Salvador Gutiérrez (a partir de un guión de David Montero)
Asesor artístico: José Luis Ortiz Nuevo

((Fotos: Antonio Acedo / Bienal))

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Un comentario el “Costumbrismo minimalista

  1. […] con las crónicas de Ángeles Castellano en su blog “Por Bloguerías” y agradeciendo el esfuerzo de la organización de La Bienal por hacer un festival de esa talla […]

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